En apoyo a la huelga de agricultores y ganaderos

9 Feb 2024 | Grupo Agrocentro

El sector agrícola y ganadero europeo se encuentra en una encrucijada de la que dependerá su futuro.

Los agricultores y ganaderos se han visto obligados a salir a las carreteras y calles de toda Europa, no para exigir “ganar más” sino para “poder continuar con el modo de vida” que heredaron de sus padres y abuelos, que ahora está totalmente amenazado por aquellos que lo deberían estar defendiendo.

Las leyes europeas, en teoría, están para “cuidarnos” a todos los que formamos esa Europa rica en valores de la que nos sentimos orgullosos pero, en los últimos lustros, han tomado una deriva que está consiguiendo todo lo contrario. Disfrazando sus decisiones de ecologismo mal entendido y poniendo a la sociedad, cada vez más urbanita, en contra de todo lo que suene a mundo rural, asfixiándolo con esa “soga verde”. Ese mundo rural que hasta ahora ha cuidado de nuestros campos y animales, sin necesidad de leyes que lo fagocitan y rompen el equilibrio logrado en los últimos 12.000 años.

¿Qué pide el mundo rural que, por fin, ha despertado? Sus reivindicaciones se pueden resumir en los siguientes puntos, que parecen muchos, pero todos están interrelacionados:

  • Derogación de la Agenda 2030 con unos objetivos que, a priori, parecen plausibles pero que encierran limitaciones, restricciones, control y perdida de libertades.
  • Rebajar las exigencias de la nueva PAC en materia agroambiental, que reduce drásticamente las producciones, siendo en muchos casos imposibles de llevar a cabo.
  • Derogación de leyes ambientales y protección de especies, que atentan contra la agricultura, ganadería y zonas rurales, realizadas sin conocimiento real del medio.
  • Compromiso de una política de gestión del agua consecuente con las necesidades del territorio y sus gentes.
  • Claridad en el etiquetado con los países de procedencia de los productos, precio en origen y final.
  • Exigencia de cumplimientos del control fitosanitario de la normativa europea para todos los productos procedentes de países extracomunitarios.
  • Imposición de aranceles a la entrada de productos extracomunitarios.
  • Cumplimiento de la ley de precios, donde el agricultor no se vea obligado a vender a pérdidas.
  • Derogación de la Ley de Bienestar Animal.

Estas reivindicaciones, y otras menores, no tienen otro fin más que asegurar que todo agricultor o ganadero, con su buen hacer pueda vivir de su trabajo, con unos precios dignos y disfrutar de unas leyes que garanticen que su producto pueda ser competitivo. Lo que garantizaría el necesario relevo generacional.

Seamos honestos y pensemos con sentido común, no nos dejemos engañar por quién “mueve los hilos” y solo nos quiere como “consumidores adormecidos”, todos necesitamos la agricultura y ganadería diariamente. Y si deja de ser la nuestra, la de Europa, irremediablemente tendrá que ser de fuera. Desde ese momento, pasaremos de autosuficientes a dependientes, con todo lo que ello conlleva.

Grupo AGROcentro con el mundo rural.
#NoHayFuturoSinAgricultor

“Aportando valor desde la fábrica hasta el agricultor”

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